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ZONA DE INTERES TURISTICO DE CASTILLA Y LEÓN

AGUILAR DE CAMPOO: Situada al pie de la Cordillera Cantábrica, Aguilar de Campoo es un importante centro de la ruta del románico palentino. En esta villa se concentran algunos de los palacios y edificios religiosos más interesantes de la provincia. Fue cabeza de la Merindad y sus atractivos monumentales le han valido la calificación de conjunto histórico-artístico. Durante la segunda quincena de junio la ciudad celebra dos fechas importantes: San Juan, el día 24, y San Pedro el 29, los dos patrones de la ciudad.

ALGUNOS DATOS HISTÓRICOS: Los primeros testimonios escritos sobre Aguilar de Campoo aparecen datados en el siglo IX, sin embargo, se han encontrado en ella restos visigodos y romanos. Se conservan numerosas casas solariegas de los siglos XII al XVII, lo que atestigua la importancia histórica de la ciudad durante esos siglos, así como un largo período de riqueza y relevancia política. De la muralla que rodeaba y protegía todo el perímetro de la ciudad medieval se tiene constancia gracias a algunas puertas blasonadas que se han conservado hasta nuestros días. En el siglo XI, durante el reinado de Alfonso II el Casto, se edificó el monasterio de Santa María la Real.

EL ROMÁNICO PALENTINO: Podemos definir el Románico como el movimiento artístico que se desarrolló en Europa Occidental desde finales del siglo X hasta principios del XIII. La provincia de Palencia alberga la mayor concentración de monumentos de esta época de toda Europa. Desde pequeñas ermitas que se mimetizan con el paisaje hasta grandes conjuntos producto monásticos en los que podemos contemplar todas las peculiaridades de este movimiento artístico. Aunque los vestigios románicos se hallan dispersos por toda la provincia, existen tres zonas en las cuales se da la mayor concentración. Estas son la zona sur alrededor de Palencia, a lo largo del tramo del camino de Santiago que pasa por la provincia y en la zona norte, en una comarca cuyo centro sería la ciudad de Aguilar de Campoo.

Este arte nos transporta a un tiempo de miedos e incertidumbres en el que el hombre buscaba la verdad, una verdad prohibida, y la camuflaba bajo símbolos. En los diferentes monumentos se puede ver como coexiste en perfecta armonía la voluntad de crear belleza con la atracción de los artistas y artesanos de la época por lo monstruoso. También podemos ver como lo profano y lo sagrado se conjugan para dar una visión global del ser humano.

DESCUBRIR LA CIUDAD: Recorrer Aguilar de Campoo es adentrarse en un lugar donde la historia y el arte nos esperan en cada rincón, llegando a influir en otras poblaciones de la zona en la que se encuentra. La presencia de numerosos palacios y casonas con profusión de escudos heráldicos atestiguan la nobleza y la importancia política y social de la que gozó en otro tiempo. Comenzamos el recorrido por sus vetustas calles y su plaza porticada. Uno de los recuerdos estelares del pasado histórico de Aguilar es el recuperado Monasterio de Santa María la Real que data del siglo XI.

En nuestro recorrido por la ciudad podemos acercarnos hasta la calle Tobalina donde se encuentra la Casa de Marcos Gutiérrez, alcaide heróico defensor de la ciudad contra las huestes de Alfonso XI. En su fachada se puede ver el escudo heráldico en el que reza la inscripción: "Velar se debe en la vida de tal suerte, que vida queda en la muerte". En la plaza Mayor se alza la Colegiata de San Miguel. Este magnífico templo de amplias naves es de origen visigótico, reconstruido en el siglo XI bajo la influencia del estilo gótico. Alberga interesantes sepulcros de los siglos XV y XVI. Se puede visitar su Museo de Tallas del siglo XII.

Otro interesante edificio religioso es la ermita de Santa Cecilia, románico del siglo XII construido sobre restos visigodos. De ella destacan su portada, la torre y los capiteles. También pueden visitarse el Monasterio de Santa Clara y la ermita de San Andrés, ambos del siglo XII, y un gran número de casas solariegas y palacios como la Casa de los Velarde, el Palacio de los Manrique, la Casa de los VII Linajes o la Casa del Cabildo. El castillo del siglo XI y las diferentes puertas que se conservan de la antigua muralla (de Tobalina, Portazgo, del Paseo Real y de Reinosa y Burgos) son otros puntos de interés de esta villa. Los amantes del arte románico pueden acercarse hasta el Centro de Estudios del Románico.Tampoco hay que olvidar los enormes atractivos naturales que tiene la zona. El embalse de Aguilar de Campoo es un excelente lugar para practicar deportes acuáticos en contacto con la naturaleza. En su ribera sur se puede pasear por un bello pinar, bañarse en su playa artificial o visitar la ermita de la Virgen del Llano.

VISITANDO LOS ALREDEDORES: A unos 24 kilómetros de Aguilar en Santibáñez de Ecla se puede visitar el Monasterio de San Andrés de Arroyo, punto ineludible en la ruta del románico. Está considerado como el patrón seguido en la construcción de otros templos coetáneos suyos. Destacan su espléndido claustro y la entrada a la sala capitular así como su Piedad gótica y su interesante Museo Románico. Aún más cerca está la iglesia de Santa María de Mave, uno de los más interesantes vestigios del románico del norte de Palencia. Está fechada en el año 1208 aunque se le realizaron reformas en el siglo XVIII. Valoria de Aguilar con su espectacular Cañón de la Horadada y los fantásticos paisajes de las Tuerces o el Valle de Valderredible, o poblaciones como Mave, Matalvaniega o Revilla de Pomar, son otras interesantes y cercanas posibilidades.

LEÓN: La ciudad de León es un lugar tranquilo y acogedor, cargado de historia y tesoros que sorprenderán al viajero. Se encuentra situada en el noroeste de la Península a orillas del río Bernesga en una provincia donde predominan los contrastes paisajísticos que contribuyen a aumentar sus atractivos.

RETAZOS DE HISTORIA: El núcleo primitivo de la actual ciudad de León nació alrededor del río Bernesga cuando la legión romana VII Gémina estableció allí su campamento. Este enclave bimilenario ha vivido la colonización romana, las invasiones bárbaras y la época de dominio musulmán. También ostenta el honor de ser la cuna de la monarquía de la que surgirían, a partir del siglo X, los clanes nobiliarios del noroeste español. En el año 914, cuando la Reconquista se extendió hacia el sur desde Asturias, el rey Ordoño II la convirtió en la capital del cristianismo.

RECORRIENDO LA CIUDAD: Empezamos a recorrer la ciudad y a conocerla visitando uno de sus grandes tesoros: la catedral, considerada una de las grandes joyas del arte gótico español. Es un templo grandioso, con unas espectaculares vidrieras de vivos colores a las que dieron vida artesanos que vivieron entre los siglos XIII y XVI. Dicen de ellas que son la máxima representación del arte vitral en la Península. Hay quienes opinan que merece la pena visitar León sólo por verlas. Además, también destacan en ella elementos como el pórtico flanqueado por dos torres asimétricas y el magnífico rosetón que lo corona. Pero hay mucho más que ver aparte de este templo. Del período romano se conservan los restos de la muralla que enlazan la catedral con la basílica de San Isidoro, de estilo románico. Podemos llegar a ella desde la coqueta plaza de San Isidoro y atravesar la Puerta del Perdón. Resulta muy interesante penetrar en su interior y llegar hasta las criptas subterráneas para visitar el Panteón Real y contemplar sus estupendos frescos románicos llamados "la capilla Sixtina del arte románico". En su biblioteca guarda numerosos incunables y códices muy valiosos, como una biblia miniada del siglo X. Este edificio, construido entre los siglos XI y XII sobre un templo prerománico dedicado a San Juan Bautista y destinado a albergar el mausoleo de San Isidoro de Sevilla, inaugura el románico en los reinos hispánicos de la Reconquista.

ENTRE PALACIOS Y CASAS SEÑORIALES: El convento de San Marcos es hoy un precioso Parador Nacional. La fachada de este edificio de la Orden de Caballería de Santiago es de estilo plateresco y anexo a él está el Museo Arqueológico Provincial. Se trata de un antiguo hospital de peregrinos del camino compostelano encargado construir por los Reyes Católicos a Pedro de Larrea. El ayuntamiento viejo fue construido en el siglo XVII y su factura barroco-clasicista preside la Plaza Mayor. Todo viajero que se precie debe aventurarse a dar un paseo por el Barrio Húmedo. Recorrer sus calles enlosadas al atardecer es de lo más interesante. Salen al paso palacios y casas señoriales, rincones llenos de encanto que transportan al visitante a épocas lejanas. El suntuoso Palacio de los Guzmanes del siglo XVI con su ornamentado patio o el Palacio de los Condes de Luna que combina su fachada y el torreón del siglo XVI con el balcón de tres arcos de medio punto del siglo XIV, son algunos de estos edificios que merece la pena contemplar.

Si a estas alturas del recorrido el viajero se siente cansado, puede sentarse en alguna de las muchas tabernas típicas que pueblan este barrio. En ellas podrá deleitarse saboreando la auténtica y tradicional gastronomía leonesa. Tras la pausa pueden visitarse algunos edificios religiosos de gran belleza como, por ejemplo, San Salvador del Palat del Rey o lo que queda de él. Este monasterio fue construido en el siglo X y posteriormente fue un templo mozárabe. Hoy sólo quedan vestigios de lo que fue. En la iglesia de San Marcelo edificada en el siglo XVI no hay que perder de vista la talla de este santo y la de Cristo que se exhiben en su interior, ambas obras del escultor Gregorio Fernández. Tampoco hay que olvidarse de la iglesia románica de Nuestra Señora del Mercado del siglo X que ha sido restaurada recientemente. Sin duda, uno de nuestros platos fuertes durante este año que termina ha sido la Casa de Botines, espectacular conjunto nacido del genio del incomparable Gaudí y que constituye un importante reclamo para los incondicionales del arquitecto catalán. Se trata de un edificio del siglo XIX con fachada a cuatro calles y una torre en cada ángulo.

ALREDEDORES: De visita obligada en los alrededores de la capital leonesa es la población de San Miguel de Escalada donde se pueden visitar los restos de su monasterio mozárabe del siglo XI del que solamente se conservan el bonito pórtico exterior y la iglesia. Otros lugares hasta los que merece la pena acercarse es el santuario de la Virgen del Camino y el monasterio de Santa María de Gradefes. A unos 47 kilómetros se encuentran las cuevas de Valporquero famosas por sus espectaculares formaciones de estalactitas de diversos colores.

PALENCIA : Situada a orillas del río Carrión Palencia es, tal vez, la provincia menos conocida de Castilla. Su rico pasado no ha dejado huellas en forma de grandes monumentos pero sí una hermosa ciudad cuajada de plazas dominadas, casi siempre, por la silueta de una iglesia románica de piedra blanca. Sin duda, es durante estas fechas de Semana Santa cuando la ciudad luce en todo su esplendor para acoger un apretado calendario de festejos y procesiones. Además, este año la ciudad acoge durante los días 24, 25 y 26 de abril el simposio internacional "Pedro Berruguete y su entorno"con motivo del 500 aniversario del fallecimiento de este famoso pintor español, nacido en la ciudad palentina de Paredes de Nava.

ENTRE LA HISTORIA Y LA LEYENDA: Según la leyenda, estando de cacería el rey Don Sancho iba persiguiendo un jabalí y se desvió de sus compañeros de montería. El animal se había escondido en una cueva y en ella penetró el monarca. Cuando se disponía a abatir a su presa con su venablo, el brazo que lo empuñaba quedó súbitamente paralizado. Fue entonces cuando el rey se dio cuenta de que estaba en un lugar sagrado: en aquella cueva se encontraban las reliquias del mártir francés San Antolín que habían sido depositadas en este lugar por el rey Wamba. Fue así como don Sancho prometió enmendar su agravio restaurando el templo si recuperaba la movilidad de su brazo. De esta manera la ciudad de Palencia recuperó su condición de sede episcopal y el esplendor que había perdido en tiempos de la Reconquista.

 

Otra de las muchas leyendas que salpican la ciudad nos lleva hasta la iglesia de San Miguel. Se cuenta que ante su altar se casaron el Cid Campeador y Doña Jimena. Aunque, con toda probabilidad, en aquel entonces solamente fuera una atalaya para montar guardia y evitar las incursiones enemigas.

CONOCER LA CIUDAD: Palencia es una ciudad que se levanta sobre los cimientos de su historia. Un importante ejemplo de ello es la Catedral de estilo gótico que se alza sobre lo que fuera una iglesia prerrománica, concretamente visigótica. De ella se conservan algunos restos como la cripta que alberga una imagen de San Antolín, patrón de la ciudad. El actual edificio fue construido entre los siglos XIV y XVI y es conocido como "la Bella Desconocida". Destaca el retablo Mayor de estilo plateresco y las puertas góticas. En la sacristía se encuentra el sepulcro de Doña Urraca. En el Museo Catedralicio se pueden contemplar numerosas obras maestras de artistas como el Greco, Gil de Hortañón, Gil de Siloé, Juan de Flandes o Pedro Berruguete, junto con otros muchos objetos y curiosidades. Otra construcción emblemática de la ciudad es el Palacio de la Diputación Provincial fabuloso ejemplo de neo-renacimiento castellano proyectado por Jerónimo Arroyo e inaugurado a principios del siglo XX. En su interior atesora obras de insignes pintores palentinos como Meneses, Casado de Alisal, Pedro Mozos o Eugenio Oliva entre otros. En su cúpula central Fernando Calderón representó el asedio al que fue sometida la ciudad por parte de las tropas del Duque de Lancaster. A su lado se encuentra el Mercado de Abastos, un original edificio de hierro y cristal. El Museo de Palencia está ubicado en la Casa del Cordón, llamada así porque un cordón renacentista enmarca su puerta y le sirve como decoración. Es el edificio civil más antiguo de la ciudad y en él se guardan algunas de las piezas arqueológicas más importantes del legado histórico palentino. Si hay una construcción emblemática de esta ciudad son, sin duda, los soportales que recorren la Plaza y la Calle Mayor. Estos elementos arquitectónicos, además de proteger de las inclemencias del tiempo, concentran una gran parte del comercio local. También resultan pintorescos los miradores sobre las casas.

IGLESIAS Y CONVENTOS: En Palencia abundan los edificios religiosos, principalmente las iglesias románicas. Una de sus reliquias medievales es la iglesia de San Francisco. Del original convento franciscano al que debe su origen sólo se conserva el campanario de la iglesia, adornado por un rosetón, y parte del claustro. Destacan el artesonado mudéjar de la sacristía de estilo barroco y una capilla situada en el claustro que está recubierta de calaveras. A simple vista podemos deducir que la iglesia de San Miguel tardó algún tiempo en ser construida, tal y como lo revelan los diferentes estilos arquitectónicos que amalgama. Se inició en el siglo XIII y fue reedificada en 1630. La iglesia de San Lázaro fue en otros tiempos un hospital para leprosos. Originalmente fue concebida en un estilo gótico primitivo que se ha ido alterando a causa de las reparaciones sufridas para paliar los daños de sucesivos incendios.

Siguiendo nuestro recorrido religioso podemos acercarnos hasta La Compañía que alberga en su interior la imagen de la Virgen de la Calle, patrona de Palencia. Se trata de un edificio que sigue la típica estructura de las iglesias jesuíticas y del que destacamos su retablo barroco de madera en la que se puede ver la imagen de la virgen. Otro de los edificios religiosos que podemos encontrar en un paseo por esta ciudad es la iglesia de San Pablo. Su aspecto exterior, semejante al de un castillo, apenas hace vislumbrar la riqueza decorativa de su interior. Su retablo, su reja de forja, los sepulcros situados junto al altar mayor y en las capillas laterales, son algunos de los elementos más destacables. En medio de un parque nos encontramos la pequeña iglesia de San Juan. Esta joya románica fue trasladada piedra a piedra desde su enclave original en el norte de la provincia para evitar que la cubrieran las aguas de un embalse.

Merece la pena también visitar algunos edificios civiles como el Ayuntamiento, que data del siglo XIX, y el Palacio de los Retortillo de estilo barroco. Otro lugar de relevancia es el enclave donde se alza la estatua del Cristo de Otero, junto a la iglesia de Santo Toribio. Esta imagen cuenta con la devoción de los palentinos desde el siglo XV. Desde lo alto del cerro enel que está ubicado se puede contemplar una estupenda panorámica de la ciudad. Cerca de la catedral está el puente conocido popularmente como Puentecillas, en contraste con el Puente Mayor mucho más sólido y construido con posterioridad. También puede resultar curioso visitar el Museo de la Historia del Calzado.

SOBRE LA FIGURA DE BERRUGUETE: Pedro Berruguete nació en el año 1450 en Palencia, concretamente en la ciudad de Paredes de Nava. Está considerado el último pintor primitivo y, por algunos de sus retratos, se le puede considerar el primero renacentista. Entre sus obras más destacadas se encuentran los retablos de Santo Tomás y el de la catedral de Ávila, que dejó inacabado. Falleció en el año 1503 en Madrid.

ZAMORA: Hablar de Zamora es hablar de una ciudad-museo en la que abundan las iglesias de estilo románico. Este enclave a orillas del Duero se alza sobre las peñas de Santa Marta y posee múltiples atractivos que pueden hacer de cada visita algo inolvidable. En ella conviven de forma sabia pasado y presente, tradición y vanguardia. Su historia, cuajada de acontecimientos, la convierte en una ciudad abierta heredera del fruto del cruce de culturas que han pasado por ella desde tiempos remotos.

RETAZOS DE UN PASADO GLORIOSO: Su origen se remonta a tiempos inmemoriables. Se tiene constancia del asentamiento de los vacceos, pueblo hispánico prerrománico que habitó las riberas del Duero. Más tarde llegarían los cartagineses y luego los romanos. Cuenta la leyenda que aquí nació el célebre guerrillero Viriato, conocido con el sobrenombre de terror romanorum, vencedor en ocho batallas consulares. En la margen derecha del río Duero se alza la "Muy Noble y Muy Leal" ciudad de Zamora, título que le fue otorgado por el rey Enrique IV. En el año 893 las llamadas "peñas tajadas", las de Santa Marta, sirvieron para identificar los límites de la ciudad y cimentar la muralla.

Durante la dominación musulmana, en el año 988, fue saqueada y tomada por Almanzor. En esta época encontramos las raíces de su nombre que proviene de la palabra árabe azemur que quiere decir olivar silvestre. Años más tarde Fernando I la reconquistó y la llamó "la bien cercada", legándosela a su hija Doña Urraca. Fue centro de oposición a Sancho II cuando éste quiso arrebatársela y la sometió a un largo y penoso cerco. Fue entonces cuando, al parecer, se forjó una de las frases más populares que hacen referencia a la ciudad: "No se ganó Zamora en una hora". En el año 1072 el rey Sancho II murió asesinado a manos de Bellido Dolfos. El Portillo de la Traición aún recuerda este hecho que tuvo lugar frente a las murallas. En la guerra de la Independencia sus habitantes lucharon valerosamente contra el invasor francés. 

CONOCER LA CIUDAD-MUSEO: Podemos acceder a la ciudad medieval desde el sur cruzando el Puente de Piedra, una construcción románica de los siglos XII-XIII que delimita el atolón sobre el que se ubicó la primitiva ciudad. Este se levantó a apenas cien metros aguas arriba del puente romano del que aún se conservan algunos restos. La fortificación del recinto histórico se llevó a cabo en el año 893, en tiempos de Fernando I, sobre los restos de otras fortificaciones de época árabe.

Una vez en el casco antiguo podemos iniciar nuestra visita en la catedral, uno de los monumentos zamoranos más representativos. Data del siglo XII y uno de sus elementos más destacables es el cimborrio o cúpula. La robustez de su aspecto recuerda a una fortaleza. Este edificio de estilo bizantino alberga en su interior impresionantes retablos y el Coro del siglo XVI que cuenta con una magnífica sillería de madera. Desde aquí se observan estupendas vistas del Duero. La ciudad abunda en templos de época románica. Entre ellos destacan la iglesia de San Cipriano y la ermita de Santiago el Viejo ambas del siglo XI, las iglesias de San Claudio de los Olivares, San Isidoro, San Juan de la Puerta Nueva, Santiago del Burgo, la Magdalena y Santa María la Nueva todas ellas del siglo XII y las iglesias de San Pedro y San Ildefonso y del Espíritu Santo, construidas en el siglo XIII. En los llamados "Barrios Bajos" se encuentra la iglesia de Lahorta. La iglesia de San Vicente, con su majestuosa torre, ha sido restaurada en los últimos años.

PALACIOS Y ESPACIOS NATURALES: Entre los edificios civiles destaca el Palacio de los Condes de Alba y Aliste que fue levantado en el siglo XV y reedificado en el XVIII y es en la actualidad un Parador Nacional. Este edificio está situado en la Plaza Viriato frente al Hospital de la Encarnación, construcción del siglo XVII actual sede de la Diputación Provincial. En la Plaza Mayor está el Ayuntamiento Viejo que fue mandado construir por los Reyes Católicos en el siglo XV. Entre finales del mismo siglo y principios del XVI Pedro de Ledesma mandó edificar el Palacio de los Momos, del que destaca su singular fachada. En la zona nueva de la ciudad encontramos edificios mucho más modernos como el Ente Ferial, el Museo Provincial o la Fundación Rei Afonso Henriques. También sorprenden dos espacios naturales como son el Bosque de Valorio o las márgenes del río Duero.

 

 


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